Entrevista a Raúl Quílez, director de extinción

«La mayor parte de lo que tenemos hoy en día son grandes incendios de toda la vida, incendios de sexta generación son pocos»

Raúl Quílez es director de extinción de incendios forestales en la Comunidad Valenciana. De formación forestal, es un perfecto representante de la generación de ingenieros forestales que se han especializado en la lucha contra los incendios para convertirse en una referencia en la extinción y gestión de estas emergencias en sus respectivas comunidades. Es Master Fuego y Doctor en Incendios Forestales. Lleva desde 1992 haciendo frente a los incendios forestales en distintos puestos y responsabilidades, lo que le da una experiencia fundamental cuando tiene que enfrentarse al siguiente incendio, ese que cuando salta nunca se sabe en qué se puede convertir.

Usted ha podido comprobar la evolución en la extinción de incendios forestales ¿cuáles han sido los cambios fundamentales en el trabajo de extinción en los últimos veinte años?

Quizás el más importante sea la profesionalización del sector, aunque estamos a mitad de camino. Empecé a trabajar en 1992 en una base BRIF del antiguo ICONA. Ahí se produjo el primer cambio porque se intentó buscar, de la mano de Ricardo Vélez y el ICONA, las figuras profesionales especializadas en incendios procedentes del mundo forestal: se fueron consolidando las figuras de las BRIF y de las brigadas helitransportadas, que han ido funcionando durante los años noventa y el siglo XXI.

¿Y en cuanto a la técnica de la extinción, de los procedimientos que se emplean?

Aquella famosa frase del ejército de Pancho Villa fue superada por la implantación de un sistema de emergencias que deriva del sistema ICS norteamericano y que prácticamente todas las administraciones públicas lo aplican de una forma más o menos amplia. Es la base que regula la organización de la emergencia o del incendio forestal.
Hay otro punto clave y es el acceso a la información. Con internet tuvimos acceso a un conocimiento enorme para desarrollarnos en aplicaciones técnicas y tácticas de cómo actuaban en otros países, además de abrir así nuevas líneas de investigación científica aplicada a la extinción de los incendios forestales.

¿Qué conocimientos debe tener un director de extinción de incendios forestales?

Debe tener conocimiento del medio forestal: de la vegetación, de cómo es el territorio, cómo son las pistas y cómo se circula por ellas, de la orografía, de cómo los valles influyen en el clima local, de cómo reacciona ante el fuego la vegetación, etcétera.

Debe tener también un conocimiento profundo del comportamiento del fuego y del comportamiento extremo de incendios, que está íntimamente relacionado con la meteorología. Hay que tener un buen conocimiento de meteorología y cómo influye en la dinámica del comportamiento del fuego. A partir de aquí, se puede entrar en los tipos de incendio, o fases de propagación de un gran incendio, para poder desarrollar los planes de combate anticipándose a un determinado comportamiento.

Es deseable que tenga experiencia en combate de incendios, que conozca las capacidades de los equipos y medios de que dispone, de cómo extraer el máximo rendimiento en los límites de la seguridad de las operaciones. Si no la tiene se puede suplir con la presencia en su equipo de dirección de personas que sí que la tengan y puedan asesorar en diferentes tácticas y maniobras a realizar.

Debe tener también conocimiento y experiencia en fuego técnico. Y es muy importante también que lo tenga en intervenciones en protección civil. Está cambiando el concepto tradicional de incendio forestal por el de emergencia y el riesgo de vidas y bienes por lo que debe saber cómo y cuándo hacer un confinamiento o una evacuación. En este sentido, debe saber cómo coordinarse y trabajar con otros servicios de emergencia y seguridad ajenos a los incendios forestales, o incluso cómo tratar con distintas autoridades locales, autonómicas o nacionales y gestionar el estado de ansiedad que se pueda generar.

Un director de extinción de incendios debe tener conocimiento del medio forestal; conocimiento profundo del comportamiento del fuego y del comportamiento extremo de incendios; experiencia en combate de incendios; conocimiento y experiencia en fuego técnico; en intervenciones en protección civil; saber cómo coordinarse y trabajar con otros servicios de emergencia y seguridad.

Parece mucha responsabilidad solo para una persona

No es necesario que el director de extinción sea el mejor en nada en concreto, pero sí que lo es que tenga conocimientos de todas estas materias y, a ser posible, experiencia.
La figura del director de extinción la veo más como un equipo en donde hay distintos expertos y categorías profesionales especializados en otros ámbitos a los del propio director de extinción, que sería la figura que encabezaría todo ese equipo.

La experiencia no solo la da la antigüedad de una persona en un puesto, sino las experiencias vividas similares a la que se enfrenta. Es importante disponer de personas con experiencia en esos eventos.

La figura del director de extinción la veo más como un equipo en donde hay distintos expertos y categorías profesionales especializados en otros ámbitos a los del propio director de extinción, que sería la figura que encabezaría todo ese equipo

raúl-quílez-quema-controlada¿Es necesaria una formación específica?

Hay un problema de cómo tenemos articulada la figura del director de extinción. Lógicamente se necesita una formación específica que puede venir de un Máster Fuego u otros másteres que se están haciendo en España y en los que se abordan todos estos conocimientos.
Debe tener formación forestal porque es a lo que se va a enfrentar, a un incendio forestal, y una amplia formación en todo lo relacionado con incendios forestales.

¿Superamos entonces esa figura del ingeniero forestal que está de guardia en una administración y le toca gestionar un gran incendio?

Creo que sí, pero hay que diferenciar según la complejidad que presente el incendio. La mayoría de los incendios son pequeños en los que un agente medioambiental, un sargento de bomberos, entre otros, son los directores de extinción. En función de la envergadura del suceso se van a requerir una serie de conocimientos y habilidades.

La figura del ingeniero forestal que está en una administración forestal puede ser válida siempre que tenga alguna especialización en incendios y cuente con un equipo de apoyo adecuado en función de las necesidades. Lo que ya está desfasado es que una persona con dedicación casi exclusiva a otro tipo de gestión forestal le toque, por turnos de guardias, afrontar un gran incendio cada diez años. Los incendios forestales de hoy en día requieren un alto grado de especialización.

Lo que ya está desfasado es que una persona con dedicación casi exclusiva a otro tipo de gestión forestal le toque, por turnos de guardias, afrontar un gran incendio cada diez años. Los incendios forestales de hoy en día requieren un alto grado de especialización.

¿Cuáles son las cualidades profesionales que debe reunir un director de extinción de grandes incendios?

Encontrarlas todas en una sola persona sería como buscar la perfección y todos somos imperfectos. Hay que tener bastante sangre fría, que nos la va a aportar el conocimiento y la experiencia. Hay que tener en cuenta que estás trabajando con información que cuando la manejas ya es pasada, no es la realidad. Tienes que anticiparte. Tener paciencia en cuanto a los objetivos, que deben ser realistas y bajo la premisa de la seguridad de las personas que combaten el incendio; capacidad de hacerte una idea rápidamente de la situación global de cómo es el problema y cómo vincular las previsiones meteorológicas en el escenario del incendio y establecer cuáles son las prioridades de combate en función de los posibles efectos del incendio, una especie de visión tridimensional del problema.
Resiliencia para saber aceptar los fallos y aprender de los errores con mucha capacidad de análisis y madurez para asumirlos.

Hay saber gestionar los momentos de soledad del director de extinción cuando todos esperan que tomes decisiones, a pesar de las incertidumbres en las que tienes que tomarlas porque los acontecimientos se desarrollan a velocidades de vértigo. Debes gestionar tu estrés, dar ese paso adelante y asumir las responsabilidades de tus decisiones. Y fundamental, también tener capacidad de trabajo en equipo.

Las cualidades de un director de extinción son: tener bastante sangre fría; tener en cuenta que estás trabajando con información que cuando la manejas ya es pasada; Tienes que anticiparte. Tener paciencia en cuanto a los objetivos; capacidad de hacerte una idea rápidamente de la situación; establecer cuáles son las prioridades de combate; resiliencia para saber aceptar los fallos y aprender de los errores y madurez para asumirlos

¿Han dejado los incendios forestales de ser un problema forestal para convertirse en un problema de protección civil?

En el momento en el que amenace a vidas y bienes es un problema de protección civil. Tiene entonces dos vertientes: ¿son población más urbana, menos adaptadas al medio natural en el que viven, sin experiencia en el medio forestal y acostumbradas a que los servicios públicos les solucionen este tipo de problemas?; o ¿son personas y bienes más adaptados al medio rural y forestal, conocedoras del riesgo y que pueden aportar soluciones? Nos encontramos desde agricultores, cazadores y ganaderos que ayudan a la extinción de los incendios con su maquinaria y conocimiento del medio, a personas que deben ser evacuadas o confinadas porque el medio se les ha vuelto hostil y carecen de capacidad para ayudar.

En el momento en el que amenace a vidas y bienes es un problema de protección civil

¿Esa catalogación de protección civil condiciona las tareas de extinción?, ¿de qué manera?

Por supuesto. El escenario ha cambiado. Antes había más discontinuidad de vegetación y paisaje junto a las poblaciones, ahora no y hay que defenderlas.

Me gusta hablar de riesgo poblacional inmediato frente al potencial de riesgo poblacional. Una cosa son los bienes y personas que amenaza un incendio en un momento puntual y otra cuestión es, en la previsible evolución de ese incendio, las vidas y bienes que se verán amenazadas si no lo atajas en un determinado lugar. Eso también es trabajar en riesgo poblacional anticipándote.

Había una tendencia a trabajar el riesgo poblacional inmediato sin trabajar los potenciales del incendio. Si te vas a defender urbanizaciones y poblaciones y dejas el incendio abierto, al final ese incendio acabará afectando a más núcleos habitados y no tendrás recursos para atenderlo.

Hay que hacer una reflexión en cada incendio sobre el riesgo poblacional y las operaciones de combate. Está claro que hay que defender las poblaciones y viviendas pero también hay que trabajar de forma simultánea en los potenciales del incendio, es decir, en el potencial de riesgo poblacional y atacando, si se puede, los motores del incendio.

Hay que hacer una reflexión en cada incendio sobre el riesgo poblacional y las operaciones de combate. Está claro que hay que defender las poblaciones y viviendas pero también hay que trabajar de forma simultánea en los potenciales del incendio, es decir, en el potencial de riesgo poblacional y atacando, si se puede, los motores del incendio

¿El secreto está en la anticipación?

Claro, tienes que anticiparte a muchas circunstancias que pueden darse en un incendio, prever escenarios y una solución a cada uno de ellos. Es algo que te da la experiencia: saber qué medios y cuándo los destinas a cada uno de esos posibles escenarios. A veces puedes tener una cantidad ingente de medios de extinción, pero esto no implica que puedas parar un incendio. Como se comentó anteriormente, hay fases de propagación de un incendio que son imposibles de abordar desde la premisa de control del incendio. Se debe esperar preparando un cambio de escenario para las horas siguientes, que a veces pueden ser días.

Tienes que anticiparte a muchas circunstancias que pueden darse en un incendio, prever escenarios y una solución a cada uno de ellos. Es algo que te da la experiencia: saber qué medios y cuándo los destinas a cada uno de esos posibles escenarios

Son muchos factores y variables las que debe tener en cuenta el equipo de dirección de extinción. ¿Hasta qué punto, teniendo en cuenta todas estas variables, el éxito de una extinción puede evaluarse por el número de hectáreas quemadas?

Es totalmente injusto medir el éxito de una extinción solo por el número de hectáreas quemadas. Me hago una pregunta ¿cuántas hectáreas de las quemadas ha tenido un efecto beneficioso y cuántas han sido perjudiciales en cada incendio? Debemos aceptar el papel del fuego en el ecosistema mediterráneo.
Es duro ver quemarse una zona, especialmente para las personas que son de allí, pero ¿realmente se trata de una catástrofe irreversible o el fuego está ayudando a la dinámica natural del ecosistema a ser más resiliente a futuros incendios?

Desde el punto de vista de la extinción, ¿qué es peor: un incendio que queme más extensión en un corto periodo de tiempo o un incendio que queme menos terreno pero permanezca bastante más tiempo activo? Esto implica exponer a los medios de extinción a más situaciones de riesgo. Es difícil valorar el éxito de la extinción en los grandes incendios GIF, pero seguro que no sólo debe hacerse esta valoración por la superficie quemada.

La valoración del éxito en la extinción debería incluir la evaluación de los incendios con potencial para convertirse en GIF, o entrañar un riesgo poblacional grave y no llegan a esa extensión por la intervención de los servicios de extinción.

Nos falta trasladar a la sociedad tanto la complejidad de los trabajos de extinción como los efectos del fuego en el ecosistema.

Es totalmente injusto medir el éxito de una extinción solo por el número de hectáreas quemadas. Debemos aceptar el papel del fuego en el ecosistema mediterráneo. La valoración del éxito en la extinción debería incluir la evaluación de los incendios con potencial para convertirse en GIF, o entrañar un riesgo poblacional grave. Nos falta trasladar a la sociedad tanto la complejidad de los trabajos de extinción como los efectos del fuego en el ecosistema

Raúl-Quílez-Brif-Cuenca-1992

Raúl en la base BRIF de Cuenca en 1992

En el momento de tomar decisiones en la extinción ¿se tiene en cuenta estos posibles efectos beneficiosos o perjudiciales del fuego en el ecosistema?

No se trabaja normalmente en ese sentido, el objetivo principal es minimizar los daños, especialmente en riesgo poblacional. Se tienen en cuenta algunos factores como, por ejemplo, si tienes un pinar joven de repoblación o algún bosque maduro que quieres defender. Es una parte de madurez que debemos adquirir en las administraciones forestales, explicarle a la sociedad: cuál es el efecto real de los incendios en los ecosistemas.

Pues parece algo muy importante a tener en cuenta porque, en función de los posibles beneficios o perjuicios del fuego en el ecosistema, se podría decidir dónde emplear los medios de extinción y aumentar así la eficacia de los mismos.

Ese es el concepto de gestión integral del fuego, del cual todavía estamos lejos en este país. Tienes que calibrar cómo viene el día y en función del riesgo de la zona donde se declare el incendio decidir cómo destinas los medios. Tampoco puedes desdeñar enviar una helitransportada a un incendio de pasto o de rayos, no deja de ser un entrenamiento para los días malos. Hay que compaginar y dosificar los esfuerzos, pero no desdeñar los medios esperando a que llegue el día que va a ser muy malo. Los equipos tienen que estar entrenados y a punto, tanto bomberos forestales como medios materiales.

¿Disponer de más medios es sinónimo de tener más éxito en la extinción?

No necesariamente, cuando las condiciones son malas, porque el terreno es favorable para la propagación del incendio y la meteorología ayuda a que tenga un comportamiento extremo, vas a tener un gran incendio. Puedes hacer muchas maniobras pensando en cómo van a cambiar las condiciones pero, en ese momento, el incendio es imparable. Si no actúas con cabeza, asumiendo que el incendio se va a propagar, lo único que puedes tener son problemas de seguridad para los equipos de extinción.

Puedes tener muchos incendios desde primera hora de la mañana y tener éxito en su control, aunque tengan potencial para ser grandes incendios, y se te produce otro aparentemente menos peligroso a mediodía al que no puedes llegar y se convierte en el gran incendio.

Cuando las condiciones son malas, porque el terreno es favorable para la propagación del incendio y la meteorología ayuda a que tenga un comportamiento extremo, vas a tener un gran incendio.Si no actúas con cabeza, asumiendo que el incendio se va a propagar, lo único que puedes tener son problemas de seguridad para los equipos de extinción.

¿Qué valor le das a la información que se transmite a la sociedad sobre los incendios forestales?

Es fundamental. Hay que transmitir a la sociedad qué son los incendios y cómo se trabaja contra ellos. Hay que hacerlo en un lenguaje comprensible para todos.
Hay que tener equipos potentes de comunicación dentro de los equipos de emergencias que trasladen a la sociedad lo que está pasando, ser realistas sin alarmar y comunicar las cosas con normalidad.

Hay que tener equipos potentes de comunicación dentro de los equipos de emergencias que trasladen a la sociedad lo que está pasando, ser realistas sin alarmar y comunicar las cosas con normalidad.

¿De qué manera puede ayudar a los responsables de la extinción comunicar a la sociedad qué se está haciendo, cómo y con qué objetivo?

Muchísimo, es fundamental. Hay experiencias internacionales muy interesantes sobre información de combate en términos muy sencillos: dónde están las prioridades, qué se está haciendo y por qué, y cuáles son las actuaciones a desarrollar.
Es una cuestión de madurez, la sociedad no es infantil. Cuando alguien necesita informarse sobre algo quiere saber qué sucede y cuáles son las consecuencias, pues en esto debería ser igual.

Cuanto mejor informemos mejor va la sociedad a acepar el problema y a comprender el trabajo que realizamos.

Cuanto mejor informemos mejor va la sociedad a acepar el problema y a comprender el trabajo que realizamos. Cuando alguien necesita informarse sobre algo quiere saber qué sucede y cuáles son las consecuencias, pues en esto debería ser igual. Es una cuestión de madurez, la sociedad no es infantil.

raúl-quílez-antorchasCuando utilizamos términos como cuarta, quinta o sexta generación para referirnos a los incendios, ¿ayudamos a que se entiendan en su justa medida o estamos magnificando el problema?

Creo que los estamos magnificando. Trasladamos que aquello es el apocalipsis. Los incendios de sexta generación no son un fenómeno nuevo, son aquellos que en circunstancias muy especiales son capaces de crear sus propias condiciones meteorológicas que los va retroalimentando. Pero son pocos, no todos los incendios son de sexta generación. Es mejor decir que no se puede acceder al incendio por la orografía y que se va a quemar una determinada zona. No puedes decir que es un incendio de sexta generación solo porque la propagación sea muy alta y la extensión que se va a quemar sea enorme.

¿Se abusa de ese tipo de términos?

Para el periodista que necesita llamar la atención con su información hablar de incendios de sexta generación es un titular precioso. Pero, así no ayudamos a explicar los problemas que tenemos en ese monte.
La conclusión es que como es un incendio de sexta generación ya no se aborda su análisis, su dinámica, a ver en qué sitios podría atacarlo, cómo se ha alineado, qué medidas planificar para romper continuidad de la masa, o pensar incluso en qué selvicultura del siglo XXI deberíamos hacer para prevenir un incendio similar, etcétera. Como se nos va a quemar todo ¿para qué vamos a ir a apagar?. ¿Para qué sirve entonces la ingeniería y la prevención?

La mayor parte de lo que estamos teniendo hoy en día son grandes incendios de toda la vida. Lo que sucede es que tenemos una sociedad mucho más compleja que hace unos años. Ahora los medios de comunicación y las redes sociales ayudan a difundir y a magnificar el problema.

No puedes decir que es un incendio de sexta generación solo porque la propagación sea muy alta y la extensión que se va a quemar sea enorme. La conclusión es que como es un incendio de sexta generación ya no se aborda su análisis. Como se nos va a quemar todo ¿para qué vamos a ir a apagar?. ¿Para qué sirve entonces la ingeniería y la prevención?

¿Son la despoblación y el abandono rural la principal causa que está de fondo en los incendios forestales?

Yo creo que la primera causa es el cambio climático y lo digo por observación directa: veo cómo las especies están estresadas en épocas que no deberían, cómo hay proliferación de plagas y cómo hay un desplazamiento de especies. Hay más combustible y más seco, dispuesto a arder.
Hemos perdido oportunidades para controlar los incendios porque no tenemos discontinuidades en la masa. Las tenemos muy continuas y homogéneas provenientes de los incendios de los años ochenta y noventa. Hay que diseñarlas de acuerdo al comportamiento de estos incendios, donde se producen saltos de cincuenta y cien metros todos los días, de un kilómetro muchas veces y de cinco kilómetros de vez en cuando. Hay que preparar esas masas para que el colectivo de extinción tenga oportunidades. Esto se debe principalmente al abandono de la agricultura y la ganadería, es decir al abandono rural.

Hemos perdido oportunidades para controlar los incendios porque no tenemos discontinuidades en la masa. Hay que diseñarlas de acuerdo al comportamiento de estos incendios. Hay que preparar esas masas para que el colectivo de extinción tenga oportunidades y hay que diseñarlas de acuerdo a las necesidades de los equipos de extinción

¿La solución por donde viene?

Hay que rentabilizar el medio rural, es la mejor forma de hacer una buena política de prevención de incendios. Por ejemplo, un cultivo de almendros o de naranjos a mi me han ayudado a parar un incendio.
Por otro lado, hay que diseñar esas masas de acuerdo a las necesidades de los equipos de extinción, que son quienes deben proponer soluciones en función del posible comportamiento del incendio.

Hay que rentabilizar el medio rural, es la mejor forma de hacer una buena política de prevención de incendios