COSE apuesta por agrupaciones forestales e incentivos fiscales para potenciar la gestión forestal

El 54,62 % del territorio español tiene consideración de forestal. De ese terreno el 67 % es de propiedad privada. El minifundio, el abandono rural y la falta de políticas que incentiven la gestión forestal colocan a buena parte de ese territorio en situación de abandono, con las consecuencias que conlleva de peligro de incendio forestal y pérdida de bienes y servicios ambientales. Frente a este paisaje, la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España COSE propone dos acciones: agrupaciones forestales que reduzcan costes de producción e incentivos fiscales para invertir en gestión forestal.

hayedo-ordenacion-montes-osbo

Foto I. Muñoz

La estructura de la propiedad ha sido siempre una de las principales barreras para desarrollar políticas forestales. El desconocimiento de la propiedad y el minifundio dificultan el desarrollo de planes de gestión y una gestión forestal rentable. Minifundio, falta de rentabilidad, abandono de la gestión y abandono rural forman una cadena que en su extremo final lleva una pesada carga: bosques menos resistentes y resilientes a las exigentes condiciones que marca el cambio climático y al riesgo, cada vez mayor, de grandes incendios forestales, plagas o enfermedades.

Romper uno de los eslabones de la cadena, el minifundio, es el objetivo del Grupo Operativo Prominifun, del que COSE forma parte.
“Es preciso un tamaño adecuado de la unidad o agrupación forestal, y hacer del monte un sector rentable y económicamente interesante para el propietario. Al agrupar la gestión mediante una planificación y aprovechamiento conjuntos, se abaratan costes y se aumenta la oferta de productos forestales para la industria”, comenta Patricia Gómez, gerente de COSE.

Para Patricia Gómez, “no se trata de agrupar la propiedad sino la gestión”. Según los datos de COSE el 10 % del territorio forestal, más de 2.700.000 hectáreas, está dividido en propiedades menores de 5 ha. “Es un problema acuciante porque no puede realizarse una gestión forestal sostenible en estas pequeñas parcelas. Si nos agrupamos es para mejorar los beneficios mediante la venta conjunta”.

La figura legal que propone COSE va desde las sociedades mercantiles, cooperativas, sociedades agrarias de transformación o sociedades civiles, por poner algunos ejemplos, “cada una de ellas con sus fortalezas y debilidades”. Los propietarios deberán elegir qué figura se adapta mejor a sus circunstancias y en función de las posibilidades que ofrece cada una de ellas.

madera-cortada-paque-osboPero romper el eslabón del minifundio y el del abandono de la gestión forestal requieren de algo más que de una estructura jurídica adecuada para desarrollar la actividad. Se necesita “una adecuada política incentivadora de la gestión forestal”, es decir, una política fiscal que incentive la inversión que permita crear puestos de trabajo y aumentar la recaudación del Estado. En concreto, COSE propone una bonificación del 30% en la cuota del IRPF o del Impuesto de Sociedades en las inversiones en gestión forestal sostenible.

Según sus cálculos, esta reducción, al crear puestos de trabajo, “representaría un ingreso neto para la Administración ya que hay un retorno de estas deducciones a las arcas públicas a través del IRPF por nuevas contrataciones, cotizaciones a la seguridad social, el IVA que genera la actividad asociada y la disminución de gastos por prestación de desempleo, a lo que se sumaría el ahorro en extinción de incendios, ya que el monte estaría mejor cuidado”.

Para Patricia Gómez, “una fiscalidad bien adaptada es la mejor manera para estimular la actividad en el sector forestal y favorecer la permanencia en el territorio”. Recuerda COSE que la gestión forestal sostenible “es considerada como un fin de interés general de acuerdo con la legislación actual”.

Los datos

España tiene una superficie forestal de 27.664.674 hectáreas que ocupan el 54,62 % de la superficie total.
• Es el tercer país de Europa en superficie forestal arbolada, solo por detrás de Suecia y Finlandia.
• Es el país de Europa con mayor incremento de superficie de bosques, con un ritmo anual de crecimiento del 2,19 %, muy superior a la media de la UE (0,51 %). La superficie forestal aumenta en 190.000 ha/año.
• Cada año crecen en los bosques españoles 50 millones de metros cúbicos de madera. La tasa de extracción es del 41 %, menor que la media europea que está en el 69 %. La posibilidad anual de madera que podría cortarse es aproximadamente de 46 millones de m³, sin embargo se cortan anualmente 19 millones de m³.
• El 67% de la superficie forestal española es propiedad privada, aproximadamente un tercio de la superficie total del territorio español.
• El número de propietarios forestales es una de las grandes incógnitas del sector forestal. Hay fuentes conservadoras que estiman que son más de 2,5 millones de propietarios y hay otras fuentes que los sitúan entre 3,5 y 4 millones de propietarios.
• Superficie forestal: 27.872.829 ha (54,62% territorio)
• Superficie forestal de gestión pública: 7.630.475 ha
• Superficie forestal de gestión privada: 19.973.321 ha
• Superficie forestal arbolada: 18.425.267 ha (66%)
• Superficie forestal desarbolada: 9.447.562 ha (34%)