“La Montaña en llamas” de Norman Maclean

La Montaña en llamas es un libro de lectura obligada para cualquier profesional de los incendios forestales. Es un relato intenso, emocional y riguroso al mismo tiempo, de unos hechos dramáticos que marcaron un punto de inflexión en la organización y preparación de los equipos de extinción de incendios forestales en Estados Unidos. Es una investigación pormenorizada de cómo sucedieron los acontecimientos hasta dar con las claves de porqué perdieron la vida trece hombres. Es un libro didáctico sobre los incendios forestales, el comportamiento del fuego y la evolución de la organización de la extinción en Estados Unidos. Es el relato de un hombre de montaña, profesor de literatura y “contador de historias”, que maduró esta durante 40 años hasta que pudo saber, comprender y asimilar la tragedia. Solo entonces fue capaz de sacársela de dentro y contarla.

montaña-llamas-libro-osboDice al comienzo Robert Maclean que intentará huir de sentimentalismo en la narración de los hechos y, sobre todo, en el recordatorio de las víctimas del incendio. No es este un relato épico, que busque la emoción fácil del lector. Es una reconstrucción de los hechos combinada con explicaciones sobre el fuego, los incendios, las variables que influyen en su evolución y el trabajo de los profesionales que se dedican a su extinción.

Es un libro que se convirtió en un clásico de los libros de no ficción en la literatura norteamericana. Lo escribió al final de su vida, se publicó una vez había fallecido y recibió el premio National Books Critics Circle Awards en 1992. Es un libro que muestra la necesidad del ser humano por saber, por comprender lo que sucede a su alrededor.

Robert Maclean creció en las montañas de Montana, comenzó su vida laboral como leñador en el Servicio Forestal de los Estados Unidos y la terminó como escritor. Entre medias fue profesor de literatura en la Universidad de Chicago durante la mayor parte de su vida. El lugar donde una persona descubre el mundo, la amistad y sus primeras emociones, lo acompaña siempre. Seguramente Maclean no dejó de ser nunca alguien de las montañas, de ahí que tuviera que contar la historia de los primeros smokejumpers que perdieron la vida por proteger una.

Maclean es también un detective que persigue conocer la verdad de unos hechos, un sabueso en busca de su pieza: saber qué pasó en Mann Gulch, aunque tenga que hacer miles de kilómetros, leer miles de páginas, hacer decenas de entrevistas, pedir unos cuantos favores, presionar a unas cuantas personas para acceder a la información que necesitaba, aprender matemáticas y familiarizarse con las últimas investigaciones científicas sobre los incendios forestales. Todo para comprender cómo pudo un incendio aparentemente sencillo acabar con la vida de trece personas; cómo pudo comportarse el incendio de la manera que lo hizo aquel día de agosto de 1949, en una ladera muy empinada llena de pasto hasta la cintura.

Y para ello busca el origen del incendio, reconstruye los hechos, necesita comprobar sobre el terreno cómo se sucedieron los acontecimientos: el avance de las llamas, la llegada de los smokjumpers, sus primeros pasos sobre el terreno, los cambios en el avance del fuego, su huida desesperada hacia la colina mientras las llamas les comían el terreno a su espalda.

Revisa los documentos oficiales de la investigación del Servicio Forestal de los EE.UU., los testimonios de los supervivientes, habla con testigos de la investigación e incluso consigue entrevistarse y llevar al lugar de los hechos a los dos únicos supervivientes de aquella tragedia, para hacerlos recorrer el mismo camino que siguieron cuando huían de la muerte, señalar el lugar exacto donde se escondieron, recordar el avance del fuego, la hora exacta en la que les alcanzó, la posición de sus compañeros, cualquier detalle que dé luz a las sombras de sus dudas.

Y lo hace con un profundo respecto por sus fuentes pero sin concesiones ni justificaciones sobre la actuación del poderoso Servicio Forestal de los Estados Unidos. Maclean busca la verdad, necesita una explicación convincente, justificada y lo más científica posible.

El libro es también un recorrido por algunos hitos de la lucha contra los incendios forestales en Estados Unidos. En sus páginas aparecen profesionales que marcaron su historia, como un viejo conocido de los servicios de extinción españoles que recibieron formación de los EE.UU. Richard Rothermel es un joven matemático que había trabajado en investigación sobre la propulsión de aviones con energía nuclear antes de dedicarse a aplicar sus ecuaciones a la predicción del comportamiento del fuego.

Rothermel explica con un gráfico cómo se sucedieron los hechos en Mann Gulch. Dos ejes, el del espacio recorrido y el del tiempo transcurrido, permiten dibujar dos curvas, la que marca la carrera de los smokejumpers huyendo de un “muro de llamas” y la carrera asesina del incendio, que parece que tuviese capacidad de decisión, voluntad por alcanzar a los que osaron enfrentarse a él.

El punto en el que se cruzan las curvas es el momento fatídico en el que el incendio alcanza a los smokejumpers en su huida desesperada.

El modelo de combustible de Rothermel es el que ayuda a explicar las incógnitas finales. Su análisis del combustible, la velocidad del viento y la pendiente de la ladera permitirá encontrar la luz científica que buscaba Maclean para explicarse los últimos momentos de la vida de estos jóvenes.

Pero su libro, madurado lentamente durante muchos años, es también una búsqueda de una luz interior, la que permite “comprender mejor a quienes he tenido más cerca y a mi mismo. Quizá no sea extraño que al final de esta tragedia, en que de la élite caída del cielo no quedó nada salvo su valor por buscar oxígeno, a menudo me haya sorprendido acordándome de mi mujer, cuando se encaminaba solitaria y valerosa hacia la muerte”, concluye Maclean.

El libro se publicó en 1992 en Estados Unidos bajo el título Young men and fire. Ahora lo publica en español la editorial riojana Pepitas de Calabaza, que promete más títulos relacionados con los incendios forestales. Estaremos atentos para comprobar si son tan buenos como “La montaña en llamas”.

Pepitas de calabaza & Biblioteca 451
Traducción del inglés de Salvador Cobo
Logroño, julio 2021. Primera edición
416 págs., 14.5×21 cm. Encuadernación: rústica con solapas