El XV Congreso Forestal Mundial asegura que los bosques son vitales frente a los retos del planeta

Del 2 al 6 de mayo se ha celebrado en Seúl (Corea) el XV Congreso Forestal Mundial bajo el lema «Construyendo un futuro verde, saludable y resiliente con los bosques». Entre los objetivos principales estaba conocer el estado y el futuro de la silvicultura a nivel mundial, así como sus esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El mensaje principal es que los bosques y la silvicultura ofrecen importantes soluciones basadas en la naturaleza al cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra, el hambre y la pobreza, “pero debemos actuar ahora, no hay tiempo que perder”.

bosque-montañas-osboBajo la premisa de que los bosques deben ser parte integral de las discusiones y decisiones que se tomen sobre el desarrollo sostenible, ya que “esto determinará la salud, el bienestar y la estabilidad del planeta y de todas las personas”, responsables políticos, organizaciones intergubernamentales, representantes sociales y el sector privado han participado en este XV Congreso para definir el papel de los bosques en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París sobre el cambio climático y el marco mundial de biodiversidad posterior a 2020.

Del congreso sale el mensaje de la necesidad de que los bosques “formen parte de la solución a los desafíos actuales y futuros”, como el cambio climático, posibles pandemias, la lucha contra el hambre, o cualquier otro “que ponga en peligro el futuro del planeta y su gente”. De ahí que la Declaración de Seúl reconozca que “los bosques trascienden las fronteras políticas, sociales y ambientales y son vitales para la biodiversidad y los ciclos del carbono, el agua y la energía a escala planetaria”. Por ello, reclaman que participen de los grandes foros de debate que afectan al futuro del planeta y recuerdan que “la responsabilidad sobre los bosques debe ser compartida e integrada entre instituciones, sectores y partes interesadas para lograr un futuro sostenible”.

“Los bosques trascienden las fronteras políticas, sociales y ambientales y son vitales para la biodiversidad y los ciclos del carbono, el agua y la energía a escala planetaria”

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu, aseguró que “se trata de un mensaje importante que debe hacerse llegar a las reuniones importantes de los convenios de Río y otros foros mundiales en las que se tomen decisiones sobre el futuro del planeta y su gente, a fin de velar por que los bosques formen parte integrante de la solución a los desafíos actuales y futuros”.

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Los productos de madera forman parte de la vida cotidiana de las personas. Foto Skitterphoto

Afirma la Declaración de Seúl que la inversión en restauración de bosques y paisajes a nivel mundial debe triplicarse para 2030 para alcanzar los objetivos y metas acordados internacionalmente.
Pero señalan que, junto a la inversión necesaria, es también necesario gestionar los bosques para disponer de una producción y consumo sostenibles. “Las políticas deben fomentar mecanismos innovadores de financiación verde para aumentar la inversión en conservación, restauración y uso sostenible de los bosques”.

En este sentido señalan a la madera como una de las materias primas que “puede llevarnos al futuro” por sus cualidades naturales, ser un recurso renovable y gestionable, su capacidad de mitigación del cambio climático y su gran versatilidad. “Se debe utilizar todo el potencial de la madera legal y producida de forma sostenible para transformar el sector de la construcción, proporcionar energía renovable y nuevos materiales innovadores, y avanzar hacia una bioeconomía circular y la neutralidad climática”.

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Los bosques pueden jugar un papel fundamental en la protección de ecosistemas y sistemas d producción agrícola sostenibles. Foto Sebastian Liste/NOOR para la FAO

Una de las relaciones que ha dejado clara la pandemia COVID-19 es que la que mantienen la salud, la economía, el buen estado de los ecosistemas naturales y el bienestar de las personas. Por ello incide la Declaración en que “se deben mantener bosques sanos y productivos para reducir el riesgo de futuras pandemias y mejorar su capacidad de respuesta, y proporcionar otros beneficios esenciales para la salud física y mental humana”.

Según los datos de la FAO más de 800 millones de personas siguen padeciendo hambre y 3.000 millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable. “Los bosques pueden desempeñar una función fundamental en la restauración de los ecosistemas con el fin de lograr una vida mejor para todos”, declaró el director general de la FAO.

Reclaman los participantes en el congreso una mayor implicación en la conservación y gestión de los bosques de toda la sociedad. Y llaman especialmente la atención en que “las soluciones basadas en los bosques deben incluir las perspectivas de los agricultores familiares, los pequeños propietarios, las comunidades forestales, los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes y ser respetuosas de sus derechos, y deben empoderarlos para participar equitativamente en la toma de decisiones y en las cadenas de valor sostenibles de los bosques”.

“Las soluciones basadas en los bosques deben incluir las perspectivas de los agricultores familiares, los pequeños propietarios, las comunidades forestales, los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes y ser respetuosas de sus derechos, y deben empoderarlos para participar equitativamente en la toma de decisiones y en las cadenas de valor sostenibles de los bosques”.

Según QU Dongyu “los pequeños productores reciben menos del 2 % de la financiación mundial relacionada con el cambio climático”, a pesar de que los pequeños y medianos productores, las comunidades locales y los pueblos indígenas “desempeñan un papel esencial en la ampliación de las soluciones forestales”.

El Congreso se desarrolla aproximadamente cada seis años desde 1926, pero no se ha realizado en la región de Asia-Pacífico desde 1978, cuando se celebró en Yakarta. Indonesia. Ha sido organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y se ha estructurado en seis grandes bloques temáticos:

1. Cambiando la tendencia: revertir la deforestación y la degradación forestal
2. Soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos y la conservación de la diversidad biológica
3. El camino verde hacia el crecimiento y la sostenibilidad
4. Sanidad forestal y salud humana: revisión de las interconexiones
5. Gestión y comunicación de información y conocimiento forestales
6. Bosques sin fronteras: mejorar la gestión y la cooperación